Ecos de África es un proyecto que pretende documentar a través de la fotografía las vivencias diarias que marcan a tantas familias que han abandonado sus países en busca de un futuro mejor. Las pésimas condiciones de vida políticas y sociales en muchos rincones del planeta fuerzan cada día a más personas a la migración. Desgraciadamente, las vías de escape son muy pocas, máxime cuando no existen recursos y el recorrido, a veces sin retorno, es peligroso. A pesar de todo, cuando el nivel de presión es tan alto, incluso la muerte se convierte en un riesgo asumido.

Los tiempos de crisis humanitaria que actualmente vivimos merecen ser tenidos en cuenta. La capacidad representativa de la imagen posibilita esta tarea, y permite abordar el tema in situ situando al espectador en el centro de la historia como protagonista. 

Mientras mentalmente maduraba el proyecto, tuve la oportunidad de conocer a unos antiguos miembros del Colectivo de Apoyo al Inmigrante de Albacete, Raúl Carmona y Toñi López que me ayudaron desde el primer momento a acercarme a tres familias de Mali y a varios grupos senegaleses. Tras conocer las labores que realizaban tanto en África como en nuestro país -construcción de viviendas, proyectos solidarios o ayuda en la búsqueda de trabajo decidí poner mi granito de arena.

Desde el principio, su actitud ante alguien ajeno a sus vidas pertrechado detrás de una cámara fue natural: personas sin tapujos, felices pese a los duros trabajos que tienen que realizar para subsistir y la carga que llevan a sus espaldas, como el haber abandonado su país de origen y dejado atrás a sus seres queridos. Estas familias me abrieron las puertas de su casa y me ayudaron desde el principio a completar este proyecto.